San Felipe
Fiesta: 3 de mayo · La cruz y los panes
Nombre, procedencia y profesión

En las listas de los Doce Felipe siempre aparece en el quinto lugar (; ; ; ).
Aunque era de origen judío su nombre es griego al igual que el de Andrés lo cual constituye un pequeño signo de apertura cultural. Lo que sabemos de él nos lo facilita el Evangelio según san Juan.
Era de Betsaida, al igual que san Pedro y Andrés una pequeña localidad que pertenecía a la tetrarquía de uno de los hijos de Herodes el Grande, el cual también se llamaba Felipe .
VIVE CON JESÚS, INVITA A OTROS Y VE A DIOS EN JESÚS
El cuarto Evangelio cuenta que, después de haber sido llamado por Jesús, Felipe se encuentra con Natanael y le dice: "Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la Ley, y también los profetas: Jesús el hijo de José, de Nazaret" . Ante la respuesta más bien escéptica de Natanael (¿"De Nazareth puede salir algo bueno"?) Felipe no se rinde y replica con decisión: "Ven y lo verás" . Con esta respuesta clara y escueta Felipe muestra las características del auténtico testigo: no se contenta con presenciar el anuncio como una teoría, sino que interpela a quien le está escuchando, sugiriéndole que él mismo haga una experiencia personal de lo anunciado. Jesús utiliza esos dos mismos verbos cuando dos discípulos de Juan Bautista se acercan a él para preguntarle dónde vive. Jesús respondió: "Venid y lo veréis" . Felipe invita a conocer a Jesús de cerca, a "venir" y "ver" es decir a entrar en un contacto de escucha, de respuesta y de comunión de vida con Jesús, día tras día. Tal como recuerda Marcos, Jesús escogió a los Doce con la finalidad principal de que "estuvieran con Él" , es decir, de que compartieran su vida y aprendieran directamente de él, no sólo el estilo de su comportamiento, sino sobre todo quién era él realmente pues solo participando de su vida podrían conocerlo para luego anunciarlo. San Pablo en su carta a los Efesios también dirá que lo importante es "aprender de Cristo" .
Con ocasión de la multiplicación de los panes, Jesús se dirigió precisamente a Felipe para obtener una respuesta sobre cómo resolver el problema, hizo a Felipe una pregunta precisa, algo sorprendente: dónde se podía comprar el pan necesario para dar de comer a toda la gente que lo seguía . Felipe respondió con mucho realismo: "Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco" . Tras esto Jesús tomó los panes, y, después de orar, los distribuyó. Así realizó la multiplicación de los panes.
Antes de la Pasión, algunos griegos que se encontrabana en Jerusalén con motivo de la Pascua "se dirigieron a Felipe y le rogaron: 'Señor, queremos ver a Jesús'. Felipe fue a decírselo a Andrés y ambos fueron a decírselo a Jesús" . En este caso actúa como intermediario entre la petición de algunos griegos y Jesús -probablemente hablaba griego y pudo hacer de intérprete; aunque se une a Andrés, el otro apóstol que tenía nombre griego, es a él a quien se dirigen los extranjeros.
Durante la última Cena, después de afirmar Jesús que conocerlo a Él significa también conocer al Padre , Felipe, casi ingenuamente, le pide: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta" . Jesús le responde con un tono de benévolo reproche: "¿Tanto tiempo hace que estoy on vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "muéstranos al Padre"?¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? (...) Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí" . Son unas de las palabras más sublimes del evangelio según san Juan. Contienen una auténtica revelación. En esta respuesta a Felipe Jesús hace referencia a su propia persona como tal, dando a entender que no sólo se le puede comprender a través de lo que dice, sino sobre todo a través de lo que él es. Dios asumió un rostro humano, el de Jesús, y por consiguiente desde ese momento si queremos conocer realmente el rostro de Dios, nos basta con contemplar el rostro de Jesús. En su rostro vemos relamente quién es Dios y cómo es Dios. Aunque el Evangelio nada nos dice sobre si Felipe entendió aquella respuesta de Jesús, entregó totalmente su vida al Señor.
Muerte
Según algunas narraciones posteriores (Hechos de Felipe y otras) habría evangelizado primero Grecia y después Frigia, donde habría afrontado la muerte, en Hierápolis, con un suplicio que según algunos fue crucifixión y según otros lapidación.
La vida de Felipe ha de ser ejemplo para encontrar el objetivo al que debe orientarse nuestra vida: encontrar a Jesús, tratando de ver en Él a Dios mismo, al Padre Celestial.
Felipe nos enseña a dejarnos conquistar por Jesús, a estar con Él y a invitar también a otros a compartir esta compañía indispensable y así viendo, encontrando a Dios, dar con la verdadera vida.
Oración
Señor, Dios nuestro, que nos alegras todos los años con la fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, participar en la muerte y resurrección de tu Hijo, para que merezcamos llegar a contemplar en el cielo el esplendor de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.